Nuevamente cayendo en el trivial tema: “Recordar es vivir”, mucha gente no comparte ésta manera de pensar, pero los momentos que te quitan el aliento una y otra vez, sin dudarlo se encuentran en tus recuerdos…
Las iglesias siempre me han traido cierta quietud y paz, recuerdo el día en que decidí en que iglesia nos casaríamos, olor a flores frescas, mezcladas con el aroma a velas que se extinguen con el paso del tiempo… aroma a felicidad!! =) cuando por fin te viera a los ojos y dijera: “Sí, acepto”… es uno de los aromas que mas me han gustado en esta vida, por eso es que una iglesia, me transporta al momento en que afuera… no existe nada, solo mi pequeño mundo, ahi, en ese momento, en ese insante, el instante que me robó el aliento y me devolvió una vida de felicidad.
Extrañamente el aroma que mas extraño es el de la navidad, no puedo explicarlo, por que pocas personas entenderán lo que digo, pero para mi uno de los aromas mas emotivos, era el de la Navidad, un día sin mas.. dejé de olerlo, pero sé el momento en que desapareció, fue cuando partiste… y destrozaste el corazon de mamá; en ese momento, el aroma del perdón, desapareció de mi vida.
Así puedo enlistar una gran cantidad de aromas, que me transportan a otro momento a otro lugar y que… por un segundo… puedo volver a sentirme inundada por aquella felicidad que sentí en un momento.
Otro aroma que adoro, es el de tu cuerpo… amado esposo, cuando dormimos por primera vez, y el detectar tu aroma en mi cama… fué una de las mejores experiencias de éste mundo.
Teotihuacan, ciudad de Dioses, quiero morir en la calzada de los muertos en un dia lluvioso.
Y mi adorado temazcal… ese aroma a humedad, a calor, sudor, entrega, valor, sacrifico, todos éstos aromas se conjugan, para extasiarme de ellos… y sentirme viva =)
Aun quedan mil aromas por descubrir, mil aromas por aspirar, mil momentos por crear…



